jueves, 20 de noviembre de 2008

Lo que me queda


Tus regalos fueron:
Promesas en tarros de viento,
mentiras envueltas en terciopelos,
engaños con moños de seda.

Mientras yo te daba:
Caricias de mis manos secas,
besos de mis labios sinceros,
amor desde un corazón ardiente de deseo.

Al partir me dejaste:
El viento para secar mis lágrimas,
el terciopelo para que vende mi herida
Y la seda que envuelve a mi corazón
en terapia intensiva.

Del diario de un poeta
Por Gabriela F. ©

1 comentario:

  1. Bello poema, de regalos engañosos y correspondencias verdaderas.

    ResponderEliminar

Regalame una flor