miércoles, 26 de noviembre de 2008

El Regalo

Desde su ventana le mira pasar
entre las cortinas mustias de su pasado
con la certeza de que nunca ella lo verá
el humo de su cigarro se evapora
como sus anhelos.

En la vieja habitación
poblada de amarillentas fotos
las botas sucias cortan el paso
del anciano que ve pasar la vida.

Ella no volverá, el silencio la ha cautivado
el viejo piensa y vuelve a pensar
solo en su silla y con su cigarro,
Las cartas en su manos estan
aún lacradas con sello rojo.

Desde su ventana la vió pasar
se esfumo su figura en una lágrima
La puerta de la habitación se abrio
alli parada frente a él como un fantasma
su hija le regabala un beso.


Por Gabriela F. ©

martes, 25 de noviembre de 2008

Un domingo verde

Un domingo verde,
La locura comienza a invadirme
Hay diferentes olores detrás del peñasco gris de mi memoria
Los matices van cambiando,
Hay un gato lila que me mira con los ojos salidos de sus órbitas
Una gallina se desliza por debajo de los tentáculos de un pulpo
Con alas.
Veo como giran los focos de la calle,
Mientras silbo despacio el perfume de tu vientre.
Que melodioso aroma, el de tu pubis dormido
Entre cucharadas de mis besos.
Extasiada de notas estoy,
La fragilidad de un minuto se quiebra
Cuando la seda de tu pecho se adormece
En mi regazo.
Noctámbulas manos sostienen mi demencia
Y sigo penetrando el azul de tu figura
En un domingo verde
Bebí el elixir sagrado
Dominé al dragón que ahora canta a mis pies
Caminé sin pasos,
Oí los colores de este manicomio
Me dormí a tu lado
Hoy enloquecí.


Por Gabriela F. ©

jueves, 20 de noviembre de 2008

Lo que me queda


Tus regalos fueron:
Promesas en tarros de viento,
mentiras envueltas en terciopelos,
engaños con moños de seda.

Mientras yo te daba:
Caricias de mis manos secas,
besos de mis labios sinceros,
amor desde un corazón ardiente de deseo.

Al partir me dejaste:
El viento para secar mis lágrimas,
el terciopelo para que vende mi herida
Y la seda que envuelve a mi corazón
en terapia intensiva.

Del diario de un poeta
Por Gabriela F. ©

domingo, 16 de noviembre de 2008

Fantasmas dulces Fantasmas

Cuando ya creía que el pasado no me perseguía, cuando ya creía sepultados los amores de juventud y no tanto vuelven a mi, esos fantasmas perdidos y no olvidados.

Cuando la espera se hizo ansias, cuando el espejo me demuestra el rubor en mis mejillas, cuando un beso acobardado se entrelaza a mis labios y finge que el tiempo no se ha consumido.

Cuando ya creía que el no me había perdonado, cuando pensé que el tiempo había borrado mi sonrisa, cuando desesperada por encontrar su mano fui cayendo otra vez al pasado.

Cuando me quede pensando en su mirada, en sus ojos que fueron la luz de mis días, cuando me creí que todo era absurdo, lo mas absurdo fue habernos encontrado.

Cuando el destino quiso que te dejara, cuando la suave mano ya no me alcanzaba, cuando tu enojo fue el que penetro en mi alma, cuando deje de verte mi corazón dejo de sentirte.

Cuando te vi esa mañana sin que los años te hubieran marcado, cuando te vi otra vez después de una vida, note la misma mirada de cuando nos enamoramos.

Cuando creía ya que el pasado estaba enterrado los fantasmas vuelven, me rondan me acechan y yo sigo caminando hasta que el presente vuelva a ser pasado.



Por Gabriela F. ©

domingo, 9 de noviembre de 2008

Canto al Río Uruguay.

Dedidacado a Bernardita Alvarez.

Canta el río Uruguay su pena
canta al unísono con el viento
canta mi pena misma,
al verme tendida en su lecho.

Fui a su encuentro en la noche
me lamio los pies en madrugada
cabalgué sola en sus alas
desperté en un castillo de arena.

El viento soplo en mi cara,
fué un beso de despedida,
fui amante del río
ahora lloro ya lo he perdido.

Canto un canto de nubes
que cubren el cielo mío
tengo en mis manos su agua
el río Uruguay se hizo mi amigo.

Por Gabriela F. ©

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Un cafe con Rimbaud



21 de marzo de algún año que no recuerdo
Como siempre que comienza una nueva estación, no consigo conciliar el sueño. Penélope se sienta al costado de la cama y me mira con ternura, pareciera que me quisiera decir algo..
Si lo sé Penélope, el otoño ha llegado, y como de costumbre no puedo dormir.
Sin prisa me levante fui hasta el vestidor y comencé a cambiarme.
Son las tres de la mañana me dije, que haré a estas horas, poco me importo mi respuesta así que no la escuche y salí a la calle.
A las tres de la mañana los olores son diferentes, camine sin rumbo cierto, mire los focos de las calles que parecían danzar pero hoy nada me era familiar.
Comencé a sentir un escalofrío que recorría mi espalda y en ese momento divise un café abierto sentí la necesidad de calentar el espíritu y descansar las piernas que no sabían ya cuanto tiempo habían estado vagando por la ciudad.
Abrí la puerta que chillo anunciando mi entrada, un espacio lúgubre y marchito es este café pero poco me importo solo quería sosiego para una noche que suponía que seria muy larga
Sorbo a sorbo bebí el café negro de consistencia áspera, junto a mi mesa un joven escribe algo en un papel con tinta y pluma.
Lo miro y me quedo mirándolo por largo tiempo, sin importarte si se daría cuenta de que le observo.
El lugar esta cambiando su aspecto, a mi alrededor mucha gente habla y no entiendo bien que dicen.
Parece que pasaron horas, y solo he estado un par de minutos, el joven se levanta y me mira se acerca hasta donde me encuentro y señalando la silla frente a mi se invita a sentarse.
Se acomoda, se ríe me mira... todo en una fracción de segundo.
Yo no entiendo porque esta conmigo, que ha hecho ese hombre me pregunto pero mis preguntas no importaban contemplaba su rostro y lo veía como a un loco un bohemio, tal vez seria un paria.
Quizás fuera de alguna banda de rock pensé.
Mis temores se adentraron cuando él por fin me hablo –Mademoiselle- que es lo que hace una joven de otra época en este bar tan alejado de su hogar.
Mire en todas direcciones y me di cuenta que no era un lugar conocido, que ninguna mujer usa jeans ni zapatillas.
Donde estoy le pregunte, y el presuroso como si hubiese estado esperando esa pregunta me responde has venido a visitarme y yo te he estado esperando.
Has venido de otro tiempo porque sabes que tengo la respuesta a lo que te has estado preguntando. Y ahí sin mas me dijo
L'automne, déjà ! - Mais pourquoi regretter un éternel soleil, si nous sommes engagés à la découverte de la clarté divine, - loin des gens qui meurent sur les saisons.
Es lo que he estado escribiendo para ti, me extendió su mano y coloco en la mía la hoja escrita con la tinta y la pluma.

Desperté ya en mi cama con los lengüetazas de Penélope en mi cara, solo fue un sueño pensé hasta descubrir bajo la almohada un papel amarillento causa del paso de los años en el podía leerse en francés y su traducción al castellano
Adieu
L'automne, déjà ! - Mais pourquoi regretter un éternel soleil, si nous sommes engagés à la découverte de la clarté divine, - loin des gens qui meurent sur les saisons.

Adiós
¡Llegó el otoño! -Pero, ¿por qué añorar un sol eterno si estamos comprometidos en el descubrimiento de la claridad divina-, lejos de las gentes que mueren durante las estaciones?
Supe entonces que había pasado la noche con un amigo, un poeta loco, un genio de las letras. He tomado un café con Arthur Rimbaud.

Por Gabriela F. ©

lunes, 3 de noviembre de 2008

Solo dos Fotos


En la primera foto se ve a Maria Fernanda Angeleri junto al Gringo su papá
la segunda a Euge (Maria Eugenia Angeleri)
Este es mi pequeño homenaje al cumplirse hoy dos años de su partida.
Euge te extrañaré por siempre.

Por Gabriela F. ©

sábado, 1 de noviembre de 2008

A titulado

Desconecto el sol

Busco el vuelo de mi alma.

Lloro acurrucada en mis velos.


Salgo a caminar por la Luna

en un atardecer de nubes
Por Gabriela F. ©